Nuestra historia

Quilea nació de algo bastante simple: cuando fui mamá empecé a mirar con otros ojos los productos que usaba todos los días en la piel de mis hijos.

Siempre me había interesado mucho el mundo de la cosmética y el cuidado de la piel, pero con ellos empecé a fijarme de verdad en las fórmulas, los ingredientes y en todo lo que había detrás de cada producto.

Buscaba productos suaves, seguros y con ingredientes de origen natural, pero también quería encontrar una propuesta más conectada con Chile y con los ingredientes que tenemos acá. Y sentía que no encontraba todo eso reunido en una misma marca.

Así empezó Quilea.

El quillay apareció desde el comienzo como un ingrediente que hacía mucho sentido para lo que quería construir: es un árbol nativo de Chile y sus saponinas son conocidas por sus propiedades limpiadoras de origen natural. A partir de ahí empezamos a desarrollar una línea pensada especialmente para la piel delicada de las guaguas, combinando ingredientes de origen natural con desarrollo y respaldo cosmético.

Ha sido un proceso largo, de investigar, formular, probar, cambiar cosas y ser muy exigente con cada decisión. Porque al final son productos que hice pensando primero en mis propios hijos y que quiero poder recomendar con la misma tranquilidad a otras familias.

Eso es Quilea para mí: una marca chilena de cuidado para guaguas, creada desde una necesidad muy personal y con una idea que se ha mantenido desde el comienzo: hacer productos en los que yo misma confiaría para cuidar la piel de mis hijos.

Cuidado que nace desde la raíz.